
En Andalasia, Giselle vive en un estado de inocencia absoluta donde el amor es un evento instantáneo y el destino está preescrito. Al ser desterrada a la caótica Nueva York, su viaje simbólico comienza al salir de una alcantarilla, marcando su "nacimiento" en un mundo donde las acciones tienen consecuencias y las emociones no siempre se resuelven con una canción. De la ingenuidad a la madurez:
Si hace mucho que no la ves, te invito a hacer una maratón este fin de semana. Y si nunca la has visto, prepárate para sonreír, cantar y, por qué no, derramar alguna que otra lagrimilla.