Aquí te detallo el contexto donde suele aparecer este nombre:
Shiki rompe el molde del héroe de manga shonen típico. Es un chico salvaje, sin modales sociales (porque creció solo con robots) y con una personalidad hiperactiva. Sin embargo, su capacidad para amar a sus "amigos" (los robots) es conmovedora.
La dinámica es clásica pero efectiva: el chico salvaje se asombra de la tecnología moderna (como los teléfonos inteligentes) y la chica moderna se sorprende por la ignorancia del chico. Pero bajo esto, hay una conexión genuina cuando Shiki le muestra las "estrellas", algo que Rebecca, acostumbrada al espacio, había dejado de apreciar.